Armando José Ramos S.
11°A
Institución Educativa El nacional
¿Qué son las producciones?
Las producciones son un método para expresar nuestros
pensamientos, sentimientos o emociones, a través de la escritura de textos que
hacen volar nuestra imaginación y a la vez desarrollar nuestra caligrafía y
ortografía. Son una buena forma de entretener nuestra mente.
¿Cómo son las producciones?
Son un tipo de cuento, las cuales contienen las mismas
partes de estos, inicio, nudo, y desenlace.
¿Para qué son?
Son una gran manera de inculcar en todos los hábitos de la
lectura y escritura, con ellas podemos practicar nuestra caligrafía y
mejorarla. Ayudan mucho a la hora de crear textos cuando sea necesario, ya que
al estar acostumbrados a escribirlos se nos hará mucho más fácil.
A continuación les presentaré algunas de mis producciones:
1° Viernes 5 de Febrero
La mochila rosa
Un día cuando regresaba del trabajo noté un pequeño
bulto rosa tirado en césped, a un lado de la escalera de la entrada del
edificio donde vivía, al acercarme para ver mejor el objeto noté que se
trataba de una pequeña mochila rosa que seguramente le pertenecía a una niña,
lo extraño es que en el edificio no había niños, pues la renta era bastante costosa y la portera tenía reglas muy
estrictas acerca del ruido y la limpieza. Me venció la curiosidad y recogí la
mochila.
Decidí llevarla a mi departamento para poder ver si en su
interior había alguna pista que pudiera llevarme a su propietario. En la
mochila solo había crayones, lápices, y un montón de hojas sueltas.
Parecía tratarse de un diario elaborado con letras y
dibujos infantiles. Al mirar los dibujos me llevé una inquietante sorpresa pero
lo que el texto escribía era mucho más perturbador.
Pagina 1: Esta es Lisa, ella es mi amiga, mi mamá y mi
papá no la pueden ver, ellos dicen que es mi amiga imaginaria, Lisa es una muy
buena amiga.
Pagina 2: Ayer, Lisa y yo fuimos a caminar hasta que
salió la luna, papi se enojó y dijo que Lisa es estúpida y falsa, y luego Lisa desapareció.
Pagina 3: Papi estuvo en el trabajo todo el día de ayer,
no vino a cenar y hoy sigue en el trabajo.
Pagina 4: Extraño a Lisa, papi está realmente ocupado en
el trabajo, no vino en el fin de semana, mami está muy enojada con él.
Mami me puso un flan para mi lonchera, me gusta mucho el
flan.
Pagina 5: Hoy traté de plantar una flor en el patio, la
traté de plantar junto a la caja de arena pero recordé que Lisa me dijo que ahí
es donde su papi está durmiendo, así que la planté en una maceta.
Pagina 6: Lisa, te extraño, por favor regresa. Lamento que
papi fuera grosero contigo. Eres mi mejor amiga.
Pagina 7:Lisa regresó ayer,me dijo que perdón por irse y
le dije que mi papi no ha regresado del trabajo.
Lisa me dijo que él está durmiendo como su papá. Espero
que despierten pronto.
2° Martes 15 de Marzo
La noche del demonio (parte 1)
Camila era una chica con un pasado muy doloroso ya que
tuvo que lidiar con la muerte de su madre cuando tenía solo 8 años. Actualmente
tiene 22.
Además de lo anterior, su papá trabaja todo el día y no
le dedica tiempo. A Camila le fascinan las artes escénicas, en especial la actuación,
de hecho estaba a punto de presentar una audición para una obra.
Camila vivía en un apartamento con su papá. En ese mismo
edificio vivían más personas pero entre todas ellas resaltaba una anciana muy
tierna de la cual decían que estaba loca.
Un día Camila decidió ir donde una psíquica para
contactarse con su madre. Esta le advirtió que no era buena idea porque otros espíritus podrían tratar de contactarse y además le
dijo que ella ya no hacía eso por cosas que le habían pasado anteriormente. Pero
Camila insistió e insistió hasta que logró convencerla.
Así que la psíquica le dijo que cerrara todas las puertas
y ventanas. Luego le preguntó a Camila cual era el nombre de su madre; a lo que
ella respondió: Mary.
Después de esto la psíquica procedió a invocarla y
entonces dijo lo siguiente: Mary, quiero comunicarme contigo, tu hija está
tratando de hablar contigo desde hace años, ¡Muestrate!.
Pasó un rato y Camila empezaba a sentir miedo y, esto empeoraría
porque la psíquica de un momento a otro empezó a gritar: ¡No!, otra vez tú, ¡Alejate
de mí! Te lo advierto.
Y entonces empezó a hacer gestos de como si alguien la
estuviese ahorcando.
Camila inmediatamente, en medio del miedo que sentía en
ese momento, se levantó a socorrerla.
Cuando la psíquica salió del trance en el que estaba no podía
respirar bien, y luego le dijo a Camila: Lo siento pero no puedo ayudarte, no
puedo hacer esto.
Y por último le dijo que no tratara de contactarse con su
mamá por si sola.
Luego Camila salió de la casa de la psíquica.
Continuará…
3° Miércoles 16 de Marzo
La noche del demonio (parte 2)
Cuando Camila llegó a su casa tuvo que volver a salir ya
que esa noche debía presentar su audición para la obra. Estando en el teatro presentando su audición vio a un
hombre vestido de negro que la estaba saludando desde lejos. Esto desconcentró
totalmente a Camila e hizo que olvidara sus líneas, por lo que los jueces le
dijeron que volviera más tarde cuando estuviera preparada.
A lo que Camila respondió: “Está bien”, pero por dentro
sabía que había perdido la gran oportunidad de su vida, razón por la cual salió
rápidamente del teatro muy triste.
Se sentó un rato en andén y luego volvió a ver la silueta
del hombre vestido de negro que había visto en el teatro durante su audición,
pero esta vez se encontraba en medio de la calle.
Camila decidió acercarse para ver quien era pero de
repente un auto apareció de la nada y la atropelló. Inmediatamente la llevaron al
hospital, se había salvado de milagro, aunque tendría que estar en silla de
ruedas, era mejor que estar muerta, o al menos eso creían.
El día siguiente Camila volvió a su casa, acompañada por
su padre y conocidos. Ella solo quería descansar y escribir cosas en su diario.
Esa misma noche Camila se acostó como lo hace de
costumbre, todo parecía normal.
Cuando estaba dormida algo o alguien jaló su pie e
inmediatamente se despertó muy asustado, solo podía mover sus ojos de un lado
al otro, sus piernas estaban enyesadas así que no podía correr y además el
miedo la paralizó.
Luego la tumbaron de su cama y cayó al piso llorando del
miedo, veía como unas manos salían del techo y empezó a llamar a su papá.
La entidad se fue, su papá llegó y le preguntó a Camila que
había pasado, a lo que ella respondió: “Hay alguien aquí y me arrojó al suelo,
quiere matarme”.
¿Cómo acabarán con este espíritu?
Continuará…
4° Jueves 17 de Marzo
La noche del demonio (parte 3)
Al día siguiente su papá llamó a unos supuestos cazadores
de fantasmas que vio por televisión ya que estaba muy preocupado por lo que le
pasaba a su hija.
Y así fue, los supuestos cazafantasmas llegaron en dos
horas a su casa.uno era alto y con barba, encargado de grabar lo que sucediera.
Y el otro era bajo y con gafas, encargado de la parte de la edición.
Al llegar a la casa de Camila le dijeron que pondrían un micrófono
en su habitación, y una pequeña cámara en
su cabeza para así estar pendientes de todo lo que sucediera.
Luego, los cazafanasmas en compañía del padre de Camila se
dirigieron a la sala a esperar que algo sucediera. Pasó alrededor de una hora y
por primera vez vieron que la cámara en la cabeza de Camila se empezaba a
mover, lo que significaba que ella lo estaba haciendo.
Observaron como si se levantara de su cama y empezara a
caminar, lo cual era imposible ya que Camila tenía las piernas enyesadas por el
accidente que había sufrido.
Sin embargo, ellos no se dirigieron a su cuarto a ver que
pasaba, sino que siguieron observando la pantalla donde veían lo que la cámara les
mostraba. Más adelante vieron que ellos estaban en esa pantalla, como si la cámara
estuviera detrás de ellos, voltearon a ver pero no había nadie.
Luego la cámara parecía estar en un lugar cerrado, así
que el papá de Camila identificó que era el closet. Inmediatamente se
dirigieron hacía allá y con mucho miedo abrieron el closet y apartaron la ropa
que había enfrente, pero solo estaba la cámara pegada al closet. Hecho que hizo
que se preguntaran, ¿dónde está Camila?
De repente Camila entró a la habitación caminando y
golpeó a todos, incluyendo a su padre. Los dejó en el suelo con la patada que
les dio.
Después comenzó a patear la cama, con el fin de de
quitarse el yeso de las piernas, obviamente estaba poseída.
Continuará…
5° Viernes 18 de Marzo
La noche del demonio (parte 4)
Luego Camila tomó un cuchillo y dijo: Te haré sufrir de
la peor manera, apenas termine con tu hija iré por ti.
Todo esto dirigido al papá de Camila, que en cuanto vio
que el demonio haría que su hija se suicidara se levantó y le arrebató el
cuchillo.
Después, con la ayuda de los supuestos cazafantasmas la
ataron a una silla. Digo supuestos porque luego de lo que había sucedido
estaban muy aterrados y confesaron que ellos nunca habían atrapado o al menos
visto un fantasma.
A lo cual el papá de Camila reaccionó con mucha rabia
porque había dejado entrar a su casa a dos farsantes que no lo podían ayudar.
Por suerte la psíquica llegó en ese momento y tocó la
puerta para que le abrieran, así fue, el
papá de Camila la dejó entrar porque ella le había dicho de esta psíquica.
La señora le contó al papá de Camila que aún podía salva
a su hija pero que no quedaba mucho tiempo, así que debían apresurarse.
Inmediatamente ordenaron y prepararon todo para hacer el
ritual de liberación. La psíquica ordenó
que todos se tomaran de las manos y que pasara lo que pasara no soltaran a Camila.
Y así lo hicieron, la psíquica ingresó a la mente de Camila
para encontrar al demonio y acabar con él.
Allí se encontró con almas de otras personas de los
cuales el demonio ya se había adueñado. En ese momento la psíquica vio el alma de
Camila, ya tenía media alma adueñada, así que apenas la psíquica encontró al
demonio le tocó luchar contra él. No era fácil, pero por suerte recordó el
diario de Camila así que lo buscó y empezó a buscar la pagina que necesitaba.
Era una carta que le había dejado señora que creían que
estaba loca, la cual había muerto días atrás.
Y luego de esto salió alguien más a ayudara defender el alma de Camila y ahora sí lograron vencer al demonio.
Esa otra persona que ayudó a
la psíquica era la mamá de Camila.
FIN.
6° Jueves 19 de
Mayo
La escuela
La escuela es un lugar lleno de unas criaturas “esclavizadas”
cuyo único objetivo es superar y cumplir todas las pruebas que se les presenten.
Estas criaturas son los estudiantes, los cuales son
dominados por criaturas mayores, algunos amables, pero otros son unos ogros. Estos
son los maestros, también conocidos como profesores.
Toda esta comunidad de criaturas es dirigida por un monstruo
de enorme poder, más conocido como el rector.
Este a su vez utiliza otros monstruos más pequeños pero
que en ocasiones son más temidos que el propio rector. Estos son los
coordinadores.
Pero ninguna escuela está completa sino tiene un grupo de
criaturas que ayuda al resto de la comunidad, es decir, el personal de
limpieza, cooperativa, etc.
Y por supuesto, por último, pero no menos importante;
toda escuela debe tener a un dragón guardián que impida la entrada de cualquier
criatura extraña, algunos son muy groseros pero otros son relajados, sin dejar
a un lado su obligación. Estos personajes son los vigilantes o porteros.
Todos estos miembros hacen parte de la comunidad escolar,
y cada uno de ellos cumple una tarea muy importante para el correcto desempeño
de la escuela.
El personal de aseo, bueno, creo que es bastante obvio lo
que hace. Son los que se encargan de que la escuela parezca una escuela, y no
un asqueroso basurero.
Los de la cooperativa son quienes nos suministran la comida
que necesitamos, o mejor dicho, nos la venden.
Ah, casi olvido a los que trabajan en el comedor, ellas
nos cocinan y brindan la comida totalmente gratis.
Pero claro, toda esta comunidad no existiría sino fuera
gracias a un rector, quien es el encargado de dirigir y administrar la escuela
completa.
Todos son muy importantes para que la escuela funcione
correctamente y pueda mantenerse de pie.
7° Jueves 8 de Septiembre
Mi vecina (parte 1)
Me encontraba acostado en un sofá mirando un partido de
fútbol cuando María, mi esposa, vino a interrumpirme.
-¡Una pareja se va a mudar a la casa de al lado!- me dijo
bastante emocionada.-Vamos a saludarlos-.
-¿Ahora? Solo molestaríamos, deben estar ocupados y…
-Vamos ahora-decidió María, y se puso enfrente al
televisor.
-Bueno, vamos.
Accedí porque si no lo hacía lo siguiente que iba a a
hacer era apagar la tele. Nosotros no hacía mucho tiempo que vivíamos en aquel
barrio, apenas pasaba del año. La casa de al lado era, aunque nunca lo había admitido
frente a María, bastante misteriosa.
Apenas nos mudamos creímos que estaba vacía, después pensamos
que alguien tenía que haber allí porque a veces escuchábamos ruidos; pero nunca
veíamos a nadie entrando o saliendo de ella, por lo tanto concluimos finalmente
que estaba vacía.
Una noche a mi esposa se le ocurrió que había invasores y
casi llegamos a llamar a la policía, ella quería que los llamara.
Como la vivienda quedó en silencio de repente la pude
convencer y nos ahorramos un mal rato.
Para tranquilizarla le dije que debían ser ratones y
gatos persiguiéndolos. Al otro día tuve que salir a comprar trampas y veneno.
Ahora, mientras caminábamos hacia el otro terreno pensé que
si alguien la ocupaba al fin se iban a terminar esos misterios. Los tipos de la
mudanza estaban descargando u camión y entraban y salían de la casa; los
llamativos propietarios se encontraban en el patio rogando para que no les
rompieran nada.
Nos presentamos y les dimos la bienvenida. Me parecieron
gente bastante simpática.
María era como una aspiradora de información y hasta que
no nos hablaron algo de su vida no los soltó, y por supuesto, quiso entrar a la
casa.
Inmediatamente me dio una impresión bastante fea. No era
algo que pudiera describir, era…su energía porque por dentro no era muy
diferente a la nuestra.
Continuará…
8° Viernes 9 de Septiembre
Mi vecina (parte
2)
Mientras le echaba un vistazo me topé con los ojos de María
y enseguida me leyó el pensamiento. Entonces empecé a pensar: “No les hables
sobre los ruidos, nos les hables sobre los ruidos”. Como temía, les habló
igual.
-Desde nuestra casa a veces escuchábamos que aquí hay
ruidos- les dijo mi esposa.
-¿Ruidos de qué? Preguntó enseguida nuestra vecina.
-Ruidos, este dice que de ratones y eso pero no sé, para
mí es que es algo más-les comentó María al tiempo que caminaba por la sala
mirando todo.
Noté que el tipo miró a su mujer e hizo unos gestos disimulados
que interpreté como, “no le hagas caso a esta, puede ser una loca”. No estaban
muy equivocados pero lo que les dijo mi esposa sin ningún tacto era verdad.
Se disculparon porque estaban muy atareados y así se
libraron de nosotros. Volví a mi partido. María se sentó también, todavía con
la mente en la vivienda de al lado.
-Lo que tiene esa casa es que está embrujada, súper
embrujada, está y lo sabes, también lo sentiste- me dijo.
-Será porque algún día le tiraste un hechizo- le bromeé.
-Claro, porque yo soy una bruja. Estoy contigo porque las
brujas siempre tienen sapos. Touché ¡Jajajaja!
-Nunca me dejas ganar una.
Otra vez había perdido al bromear y además ella tenía
razón. Ya no me pude concentrar en la televisión. Esa noche nada pareció pasar,
al menos nada llegó hasta nuestros oídos.
A la siguiente noche, lo mismo, y pasaron varios días sin
novedades. La entrometida de mi esposa les hizo varias visitas para ver si les
sacaba algo pero no consiguió nada. Hasta ella empezó a convencerse de que no
había nada sobrenatural del otro lado.
Una noche de pronto me despertó una bofetada.
-Duermes como una piedra- me susurró María- Están
golpeando en la puerta de la sala. Ve a ver quién es.
-Pero qué diabos… despertándome así me vas a matar-
balbucié medio dormido.
-Ve a ver, anda.
-Sí, sí, ya, ya- le dije al levantarme.
Continuará…
9° Lunes 12 de Septiembre
Mi vecina (parte 3)
Ella también se levantó y me siguió pegada a la espalda. Los
golpes sonaban bastante fuertes en la puerta. Se notaba que era algo urgente
porque el timbre estaba bien a la vista. Tuve que un mal presentimiento y sin
saber porqué empecé a sentir algo de miedo.
Era nuestra vecina y estaba en ropa interior. El asunto
era serio. Cuando le abrí entró velozmente porque las luces de un auto se
acercaban por la calle.
Ella se llamaba Ana. María le preguntó: - ¿Qué te pasó?
¿Y tu marido?
-Esta noche estoy sola, está de viaje- nos dijo la mujer
con los ojos muy grandes, visiblemente asustada-. Hay ruidos en el ático. Es algo
pequeño que corre por todo el lugar en cuatro patas pero por momentos se para
en dos.
Cuando empezó quedé como paralizada, ¡que horrible! Pero después
el mismo terror me hizo salir corriendo así como estaba.
Miren como tiemblo.
-¿Y no te dio tiempo de ponerte algo de ropa encima?- le
preguntó ahora María.
-Con ruidos así quién va a pensar es otra cosa-
intervine. Lo que había dicho me había asustado más pero me gustaba lo que
veía.
María me lanzó un rayo láser con la mirada.
.Bueno, hay que ir a ver qué es-dije para salvar el
momento pero enseguida me arrepentí.
Para mi desgracia estuvieron de acuerdo. Supongo que la
mujer se sentía más segura al ir conmigo, y mi esposa, aunque asustada también,
no iba a dejarnos ni un segundo solos.
Fuimos los tres.
La atmósfera del lugar había empeorado, se me retorció el
estómago al entrar a la sala. La puerta que daba al ático estaba en un corredor.
Sí había ruidos, y no eran sutiles.
Una cosa corría en círculos allá arriba. Cuando los pasos
cambiaron y se escuchó que corría sobre dos pies sentí como una electricidad
por todo el cuerpo y se me erizaron los pelos, una sensación horrible. ¡Que
momento espantoso!
Sabía que iba a empeorar pero no sé qué impulso, tal vez
por la influencia de la casa, estiré el brazo para jalar la cuerda que bajaba
la escalera.
La escalera se bajó y quedó abierto un hueco cuadrado que
daba a aquel terror. Mis acompañantes, que se habían pegado a mis hombros hasta
ese momento, retrocedieron un poco al ver que yo iba a subir. ¡Maldito sea el
momento cuando empecé a subir aquellos escalones!.
Continuará…
10° Miércoles 14
de Septiembre
Mi vecina (parte 4)
Iba por la mitad cuando un cuerpo pequeño salió de la
oscuridad, se inclinó y tiró varios manotazos como intentando tomarme de los
pelos.
Vestía como una niña, tenía un peinado de niña, dos colas
a los costados, pero tenía la cara completamente arrugada y acartonada, como de
una muerta espantosa. Mi grito se mezcló con el de las mujeres y caí hacia
atrás.
El golpe fue fuerte. Lo próximo que sentí fue que me arrastraban
por el patio.
Mi esposa y la vecina no sé de dónde sacaron el valor y
me arrastraron hasta afuera mientras aquella cosa sonreía al seguirlas con la
mirada.
Que noche más espantosa. Nuestra vecina se quedó en
nuestra casa, los tres permanecimos en la sala hasta que amaneció.
Mi esposa, aterrada y todo enseguida le prestó una ropa.
Cuando el marido regresó del viaje no lo podía creer pero
se terminó convenciendo.
Se mudaron inmediatamente.
Pasado un tiempo, pensándolo fríamente, no creo que aquella
cosa pueda hacer algún daño directamente, porque si quisiera me hubiera dejado
subir hasta allí para así sorprenderme arriba, además estaba muy cerca de mi
cabeza pero ningún momento sentí que me tocara, y la distancia que tenía era perfecta.
Solo es una cosa aterradora que habita allí y su
influencia maligna tiene como límite aquellas paredes.
Esperamos que se mantenga así y que alguna noche no se le
dé por hacernos una visita, en especial a mí, porque no quiero llevarme otro
susto como el de aquella noche.
FIN.
11° Martes 22 de
Marzo
Las cartas (parte 1)
Mi nombre es Luis, soy un chico como cualquier otro que
un día me enamoré de una chica muy bonita y cariñosa.
Llevaba mucho tiempo enamorado de ella pero no me atrevía
a contarle lo que sentía por ella, tenía miedo a perder su amistad, no quería su
rechazo.
Un día decidí hacerle una carta donde expresara todo lo
que sentía hacia ella porque no era capaz de decírselo personalmente, así que
le escribí lo siguiente: “Hola amiga, como ya sabrás eres muy especial para mí,
conocemos desde hace un buen tiempo pero nunca te había dicho lo que te diré en
esta carta.
Me pareces una chica muy atractiva, con unos sentimientos
hermosos y una personalidad sencillamente encantadora. No tengo suficiente
valor para decirte esto en persona porque aunque tenga las palabras más bonitas
para ti, cuando te acercas a mí me dejas sin palabras.
Hace un tiempo empecé a sentir una gran atracción hacia a
ti, no quiero que te asustes y espero que entiendas que no es fácil para mí
decirte todo esto porque no quiero perder tu amistad.
Eres mi anhelo y si no me hablaras enloquezco.
También creo que tal vez ya sospechabas esto porque no
disimulo, lo hago notar en mi mirada. En fin, mi intención no es dañarte ni
causarte disgustos.
Te quiero.
Att: Luis.
Cuando le entregué la carta estaba tan nervioso que le dije
que la leyera cuando yo ya no estuviera allí.
Al día siguiente llegué al colegio muy ansioso por saber
qué pensaba aquella chica de mi carta.
Cuando estaba sentado ella se me acercó y me entregó una
carta y me dijo lo mismo que yo le había dicho a ella, es decir, que la leyera
cuando ella se fuera.
Continuará…
12° Miércoles 23 de Marzo
Las cartas (parte 2)
Y así lo hice, me llevé la carta y esperé para leerla
cuando llegara a mi casa, cuando sonó el timbre para irnos a nuestras casas
inmediatamente tomé una moto y me fui en ella para llegar más rápido a mi casa.
Al llegar a ella, arrojé mi mochila lejos pero no sin
antes sacar la carta y dejarla en mi pupitre para leerla más luego.
Primero cené, me bañé, me vestí e hice mis tareas. Luego de
hacer todo lo anterior me senté en la silla de mi pupitre, tomé la carta y
empecé a leer: “Luis, primero que todo valoro mucho tu sinceridad, respeto
mucho el valor que tuviste para decirme todo eso.
Me pareces un chico muy lindo, eres cariñoso y romántico,
y la verdad es que yo también me siento muy atraída hacia ti pero no me atrevía
a confesarte este amor por temor a no ser correspondida y te fueras a alejar de
mi lado, tampoco quiero perder tu amistad pero me encantaría que fuéramos mas que
amigos. Tengo fe en que lo nuestro podrá funcionar y pienso que haríamos una
bonita pareja.
Con mucho amor, tu amiga…
Al terminar de leer me quedé perplejo, no sabía que decir
ni que pensar, estaba muy sorprendido y emocionado a la vez, no lo podía creer.
La chica que me había gustado por tanto tiempo también gustaba
de mí. En esos momentos solo brincaba de emoción y me reía solo.
Estaba muy ansioso por que se llegara el día siguiente,
estaba pensando en pedirle que fuera mi novia ese día, ya que si los estamos
enamorados no tenemos nada que perder; así que me fui a dormir esperando que se
hiciera de día rápido para verla.
Cuando amaneció me levanté con todas las ganas del mundo
y muy ansioso, así que rápidamente me fui a bañar, desayuné, me vestí y me fui
para el colegio a esperar a que ella llegara, para así pedirle que fuera mi
novia.
En el momento en que la vi llegar salí corriendo hacia
ella y le dije: “Leí tu carta, y no podía creer lo que estaba leyendo, así que
por eso te preguntaré, ¿Quieres ser mi novia?”
Ella se quedó callada un momento, pero luego dijo el tan
esperado SÍ.
13° Lunes 23 de mayo
Un encuentro con el terror, no con el miedo ni con un
susto repentino, con el verdadero terror, puede convertir en un manojo de
nervios hasta a el hombre más
valiente, así estoy ahora...
Ni recuerdo por
qué empezó la pelea, no importaba, de todas formas en aquel bar había un lío
todas las noches.
Todos se abalanzaron contra alguien y en un abrir y
cerrar de ojos aquello era una batalla. Aprovechando la situación me enfrenté
con un tipo que me había caído mal esa noche aunque sin ninguna razón, solo era
algo en su cara.
Se defendió bien
pero se notó que no estaba acostumbrado a pelear porque apenas le emboqué un
buen golpe se agachó cubriéndose la cara con los antebrazos.
Mi rodillazo a la
cabeza lo hizo caer hacia atrás.
Entonces giré buscando otro oponente y en ese momento vi
una cosa marrón volando hacia mi cara. Ya estaba demasiado cerca, no pude
esquivarla. Era una botella y su base me dio en el medio de la frente.
Recuerdo que la vi
rebotar y después empecé a ver el techo
Después sentí que me movían y me sentaban, eran mis
amigos, escuchaba sus voces pero no los podía ver aunque sentía que mis ojos
estaban abiertos. De a poco se empezó a aclarar todo, los vi como sombras a mi
alrededor y después sí volvió toda mi visión.
Mis amigos parecían algo asustados por mi estado pero
cuando vieron que estaba bien empezaron a bromear por la marca circular que se
hinchaba en mi frente.
Al percatarme de
aquello a mí también me dio gracia pero al reírme me dolió mucho la cabeza.
Teníamos que irnos porque habíamos roto muchas cosas y eso al dueño del lugar
no le gustó nada.
Ya sin preocuparse por mí los otros salieron cada uno por
su lado. La noche estaba terriblemente fría. No era agradable pero creí que el
frío iba a terminar de despertarme.
Continuará…
14° Miércoles 25 de Mayo
En la oscuridad (parte 2)
Me evadieron a último momento, sentí un manotazo en la
pierna y se alejó con una carcajada que se parecía más a un chillido. Los pasos
se detuvieron a unos metros.
Ahí el terror
empezó a calarme hondo. Aquel sonido no era de ninguna persona ni animal.
Quedé parado,
escuchando. Apenas lo noté pero me di cuenta de que aquello ahora caminaba
sigilosamente hacia mí. Por el recorrido de los primeros pasos calculé que era
algo de poco más de medio metro de altura.
Ya estaba más cerca de lo que creí
cuando volvió a arremeter. Di un paso hacia el costado al tiempo que lanzaba un
manotazo bajo.
No le di a nada, lo esquivó con otra carcajada repulsiva,
pero con el paso que di pisé algo, y enseguida la carcajada se volvió chillido
puro y aquello se detuvo allí. ¡Le había pisado la
cola!
Me aterró y repugnó tanto a la vez que aunque lo tenía a
mi alcance no quise tocar aquello. Levanté el pie y lo escuché alejarse.
En aquel momento de peligro mi terror, aunque era
horrible, no fue tanto como el que me dominó más tarde. Bajé a la calle y salí
corriendo. Recuerdo que caí unas veces aunque no recuerdo levantarme, solo que
seguía corriendo.
Milagrosamente no me maté y cuando estaba recuperando el
aliento volví a ver. Ya no fui el mismo, aquel encuentro me destrozó los
nervios. Ahora sobre todo le temo a la oscuridad.
15° Lunes 8 de Febrero
El príncipe y la princesa
Érase una vez una chica llamada Paola que vivía en un
pueblo muy lejano.
Paola hacía octavo grado en su colegio, era muy buena estudiante;
siempre cumplía con sus tareas y trabajos y si podía ayudaba a sus compañeros también.
Un día ella decidió entrar a revisar su Facebook un
momento, y se encontró con un mensaje de un chico llamado José, que decía:
Hola.
Ella le respondió con un poco de incertidumbre porque no
conocía a ese chico o mejor dicho; nunca había hablado con él.
Paola y José siguieron hablando por varios días muy
seguido, ambos se caían muy bien mutuamente.
Nunca imaginaron que disfrutarían tanto
hablar entre ellos porque al principio no se conocían, por lo que eran muy tímidos.
Con el pasar del tiempo su amistad se fue fortaleciendo
poco a poco.
José empezó a sentirse atraído a ella y Paola hacia él.
Más adelante comenzaron a tontear entre ellos y así se
dieron cuenta que estaban enamorados pero ninguno de los dos se atrevía a decírselo
al otro.
Hasta que un día José tomo la iniciativa y le dijo todo
lo que sentía por ella.
Paola quedo asombrad al oír lo que José le dijo pero al
mismo tiempo se emocionó y le dijo a él que ella también estaba enamorada de
él.
Se empezaron a dedicar canciones y también estados por
sus redes sociales, y así su amor iba creciendo más y más cada día. José disfruta
mucho hablar con Paola y Paola también dice lo mismo de él.
Están muy enamorados el uno del otro pero sin embargo aún
no son novios porque están esperando el día y el momento adecuado para hacerlo.
Ninguno de los dos pensó que iban a llegar a ser tan
importantes en sus vidas, tanto así que se ayudan entre ellos a hacer sus
tareas. Y a pesar de que Paola es más alta que José, eso a él no le importa porque
está muy enamorado de ella y al fin y al cabo, el amor supera todas las
barreras.
Ellos están hechos el uno para el otro. Son el príncipe y
la princesa.
Espero que estas historias hayan sido de su agrado, gracias.





